Plata 925 y 950 en un diseño artesanal que combina la delicadeza de la flor con la magia de la rana, símbolo de vida y renovación en el bosque. Una joya que conecta con la esencia de la naturaleza y aporta un toque auténtico y elegante a tu estilo.
En Karla Roblero creamos piezas únicas inspiradas en la belleza natural de la Tierra, utilizando materiales sostenibles como conchas, piedras y perlas.